Discutir con argumentos. Las personas que quieren estudiar esta carrera o ya son abogados, deben disfrutar las discusiones y conversaciones basados en argumentos, hechos, testimonios y claves. No puede haber abogado sin argumentación.

Negociación. Debes tener capacidad de negociación y éste, además, es uno de los verbos preferidos entre los litigantes. Las negociaciones te permitirán alcanzar acuerdo y evitar procedimientos engorrosos.

Persuasión. Es otra palabra y característica importante entre los abogados. Persuadir es convencer, tener las palabras indicadas, pruebas e hipótesis para que los demás están de acuerdo con tu versión.

Ser emocionalmente fuerte. Los abogados se enfrentan a muchos tipos de casos y personas distintas, comúnmente difíciles. Es necesario tener “la piel gruesa” para lidiar con el estrés y el enojo.

Organización. Ante la gran cantidad de casos y hechos que litigan a diario, los abogados deben tener una buena organización para no omitir entrevistas, audiencias, llamadas, etc. La organización también es la clave del éxito.

Paciente. Los procesos legales en juzgados y tribunales son lentos, tardados, engorros… El sistema judicial mexicana puede romper la barrera de la paciente de cualquier persona y los abogados deben superar este tema, pues existen juicios que pueden demorar años.


Fuente: universia.net.mx